Cuando empezamos solo sabemos que existe una aguja cualquiera, una tela que nos gusta y los hilos de colores a nuestro antojo, y una tía, abuela, profé, amiga o revista, nos indica los primeros pasos. Quienes empezamos desde pequeñas (hace mucho mucho tiempo) tuvimos la suerte (o el peso) de cargar con las manías y el lenguaje del empirismo familiar o la tradición regional, pero desde la dichosa globalización tenemos la suerte de encontrar otras tradiciones y lenguajes. Este encuentro a veces se convierte en un choque, sobre todo cuando nos encontramos con blogs y foros que sabemos que tienen que ver con manualidades por las imágenes, pero que al leer creemos que es un articulo de neurocirugía o que se comunican con códigos secretos para proteger sus rituales ancestrales. En ese momento tenemos dos caminos: Desistir y buscar otros rumbos o rastrear (vía google) hasta el cansancio el significado de todos esos acronimos y palabrejas (generalmente en ingles).
Pero como en toda actividad, no podemos librarnos de su lenguaje.
Entonces, a medida que leemos y aprendemos sobre materiales, técnicas, terminados y demás, términos como "count", "fibra", "UFO", "SAL", "pinkeep", "biscornu", (y el detestable) "stash", pasan a ser parte de nuestro lenguaje. Algunos agradables, otros necesarios y la mayoría mal empleados, pero todos terminan haciendo parte de nuestra cotidianidad, entonces si digo que estoy haciendo un biscornu en un SAL para que no se convierta en UFO, que esta hecho en lugana de count 20 con fibras metálicas y afortunadamente tenia todo en mis stash, estoy segura de que al menos un 85% de quienes leen me entienden.
Y como todo lenguaje, se dinamiza con la subjetividad.
Entonces llega un momento donde debemos detenernos y pensar que es lo que realmente entendemos por cada cosa. Algunos términos técnicos como "count", nombre de telas o códigos de hilos pues son lo que son, pero otros pueden tener matices. Es el caso de "UFO", palabra con la que denominamos a los innombrables, esos demonios que nos atormentan desde lo mas oscuro de nuestras labores y que a veces nos saltan a la cara cuando buscamos alguna tela.
UFO es el acrónimo de UnFinished Object, entonces literalmente desde que empezamos una labor sería un UFO al estar sin terminar, y solo estaría en proceso (WIP) en los momentos en que trabajamos en ella, pero sabemos bien que esto no es así. UFO entonces es esa labor que se deja de lado, en la que no se avanza y lógico, se va quedando "unfinished", en este caso cuando nos atrasamos en un SAL, dejamos una labor para avanzar con otra de "temporada", se termina algún hilo que tenemos que pedir o dejamos de bordar por falta de tiempo, ganas o lo que sea, tendríamos mas y mas UFOs. Pero para mí tampoco es así.
Para mi, bordar tiene que ver con las sensaciones, los sentimientos que genera un esquema, una tela, y es así como puedo determinar que labor es un UFO. Para mi (repito, para mi), una labor esta en proceso mientras piense en avanzar, que la recuerde y que cuando tomo la tela (aunque sea solo para mirarla) tenga la seguridad de que en cualquier momento volveré a trabajar en ella, sin obligaciones, sin agobio, solo por el placer de ver la aguja entre mis dedos. Pero un UFO es una labor que me genera otras cosas: obligatoriedad, culpa por no avanzar, disgusto inconsciente, desagrado por las motivaciones iniciales, recuerdos llenos de ansiedad, o algo tan simple como molestia por una mala elección o pereza absoluta de desbaratar un error.
Es por esto que aunque pase meses sin tocar ciertas telas, las sigo considerando labores en progreso (nada de fermentadas que no tienen vida propia) y muchas otras se convierten en UFO mas rápido de lo que quisiera. Por eso es bueno repasar de cuando en cuando nuestros demonios, a veces tenemos la fuerza para enfrentarlos, a veces nos damos cuenta de que no son tan terribles y muchas veces simplemente volvemos a encerrarlos donde creemos que no nos atormentaran. Ademas, no siempre el destino final de un UFO es ser terminado.
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Desde siempre la navidad y yo hemos tenido conflictos, pero como buena niña siempre intente adaptarme. Hace muchos años, la figura de una familia tenia sentido para esta época, hace muchos años también, se que esta celebración es algo muy distinto. Sin embargo hay bordados que atraen y sobre todo que son apropiados si pensamos en regalos.Alguna vez quise intentar armar un pendón y el primer paso era el bordado, era diciembre y pues elegí un esquema de pesebre básicamente porque tenia en mente hacerlo para una de mis tías. Creo que cambie de idea dos o tres veces en cuanto a la terminación y entre malestar y conflicto el dichoso bordado se fue convirtiendo en UFO.
Y por fin en estos días me animé a liberarme, superando la culpa y las insinuaciones de terminarlo.
Definitivamente, bordar algo que no nos gusta es una completa tontería.

5 COMENTARIOS:
Hurra!!!! Muy bien amiga, tengo que tomar ejemplo, porque tengo un par de telas por allí que ya casito, pero ya casito toman vida propia y empiezan su proceso de fermentación! Un besote amiga linda!
Jaja... Hola, que me ha encantado este post... que bien dicho todo... Me imagino tu sensación de libertad... jaja... Besitos
fuchi fermentados jajajajaja... me los imagino llenos de hongos y cosas asi ;-)
Sandreli... Libertad total, es una delicia ;-) a ver si me animo con otros.
Me gusta! Oleeeeee.
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